¿Cómo se trata el delirio?

El delirio es un cambio repentino en el estado mental de una persona que sucede a lo largo de períodos de tiempo cortos. Puede hacer que la persona tenga dificultades para prestar atención o para seguir una conversación. El pensamiento y el habla de la persona pueden ser incoherentes, poco claros e impredecibles. El estado mental de la persona puede variar. Quizás esté agitado y alerta, y luego aletargado y adormecido. Si sospecha que su ser querido puede tener delirio, busque ayuda inmediatamente de un proveedor de atención médica o llame al 911.

¿Por qué el delirio provoca daño?

El delirio es una emergencia médica. Tiene un efecto muy dañino en la salud de los adultos mayores. Los estudios indican que el delirio podría provocar lo siguiente:

  • Causar una disminución de las actividades diarias

  • Hacer que la persona no sea capaz de cuidarse a sí misma

  • Pasar más días en el hospital

  • Tener un mayor riesgo de caídas

  • Tener mayor riesgo de morir al cabo de entre 6 y 12 meses

  • Aumentar el riesgo de que la persona tenga problemas de salud mental a largo plazo

  • Aumentar en gran medida el riesgo de demencia en una persona que no tiene demencia

  • Ser el primer signo de demencia

  • Agravar la demencia de una persona

  • Ocasionar un deterioro mental más rápido en una persona con demencia

  • Aumentar las probabilidades de que una persona deba vivir en un centro de cuidados de largo plazo

  • Ocasionar un esfuerzo financiero en la familia debido a los altos costos de la atención médica

Encontrar la causa

Para tratar el delirio, es necesario encontrar la causa subyacente y tratarla. Las causas posibles son muchas. Incluyen las siguientes:

  • Reacción a un medicamento

  • Cambios químicos en la sangre

  • Infección

  • Accidente cerebrovascular

  • Insuficiencia de órganos como el hígado o los riñones

  • Enfermedades cardíacas

  • Enfermedad pulmonar

Su proveedor de atención médica analizará sus antecedentes médicos y le realizará un examen físico. Es posible que se hagan pruebas para buscar la causa del delirio. Estas pruebas pueden incluir las siguientes:

  • Hacer preguntas. Se realiza para detectar cambios cognitivos.

  • Análisis de sangre y de orina. Se realizan para detectar signos de infección y cambios en la química de la sangre.

  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. Una exploración por tomografía computarizada o resonancia magnética de la cabeza permiten comprobar problemas del cerebro, como sangrado, infección o un tumor.

  • Punción lumbar (o espinal). Se hace para ver si hay infecciones en el líquido cefalorraquídeo o en el cerebro.

Algunos de los tratamientos más comunes para el delirio son los siguientes:

Una vez encontrada la causa, se toman medidas para tratarla. En muchos casos, es posible que el delirio desaparezca. Por ejemplo, puede que le den líquidos si la persona está deshidratada. O puede que le den antibióticos para una infección. Y se puede administrar oxígeno si la persona tiene los niveles de oxígeno bajos.

Es importante mantener a la persona a salvo. A menudo, suele ayudar que se le quiten los tubos intravenosos, los seguros y las sondas que no son necesarios. Se deben reducir o detener los medicamentos que puedan afectar a la mente. En casos poco frecuentes, puede que le den medicamentos si la persona está muy agitada. Se anima a los familiares a que ayuden con el cuidado. Esto es porque los rostros familiares son tranquilizadores. Se debe restablecer el ciclo de sueño y vigilia de la persona. Para hacer esto, puede ser útil desalentar las siestas y exponer a la persona a la luz brillante durante el día. 

¿Cuánto dura el delirio?

El delirio puede tardar días, semanas o meses en irse. También puede que no desaparezca en las personas que están en las etapas avanzadas de una enfermedad o en los momentos finales de su vida. Hable con el proveedor de atención médica sobre la situación de su ser querido y sobre las opciones de tratamiento disponibles.

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